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Consejo

Cultivar la gratitud para energizar y sanar

Modele y practique la gratitud para enseñársela a sus hijos. Estos consejos te ayudarán a empezar.

Sentirse bendecido es fácil cuando la vida es buena y las cosas van bien. Pero ¿qué pasa cuando no lo es? Cuando los tiempos son difíciles, ¿cómo nos concentramos en aquello por lo que estamos agradecidos? ¿por qué deberíamos?

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 ¿Por qué es esto importante?
Cultiva la gratitud. La gratitud tiene el poder de curar y energizar. Las personas agradecidas informan que se sienten más saludables y mentalmente fuertes.

Robert A. Emmons, Ph.D., un científico experto en gratitud dice: "Una década de investigación me ha demostrado que cuando la vida va bien, la gratitud nos permite celebrar y magnificar la bondad". Pero cuando la vida va mal, dice el Dr. Emmons, una actitud de agradecimiento es esencial. Afirma: “De hecho, es precisamente en condiciones de crisis cuando tenemos más que ganar con una perspectiva agradecida de la vida. La gratitud nos ayuda a sobrellevar los tiempos difíciles ".

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“Es una cosa divertida de la vida. Una vez que comienzas a tomar nota de las cosas por las que estás agradecido, comienzas a perder de vista las cosas que te faltan ".

—Alemania Kent, autor y periodista

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La ciencia detrás de esto.

La gratitud tiene el poder de energizar y sanar. Según un 2012 estudio Sobre el tema, las personas agradecidas experimentan menos dolores y molestias y reportan sentirse más saludables que otras personas. Mejora la salud psicológica al reducir emociones tóxicas como la envidia, el resentimiento, la frustración y el arrepentimiento. Además, la gratitud te lleva a ser más amable con otras personas: más cooperativo, paciente y confiado.

Los hábitos no son independientes, se refuerzan entre sí, por lo que mientras nuestros hijos desarrollan la gratitud, también nutren en sí mismos hábitos como la empatía, la autoconciencia y la reflexión.

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Cómo hacer esto con mi hijo.

Independientemente de los momentos, buenos o malos, hay muchas formas en que su familia puede cultivar la gratitud:

  1. Primero, modele. Para fomentar la gratitud en sus hijos, muéstreles cómo es vivir con gratitud. Los padres tienen una enorme impacto en los niños que están observando lo que hacen. Dígales a sus hijos por lo que está agradecido, ya sea que esas cosas sean grandes o pequeñas.
  2. Hágalo rutina. Incluya un momento de gratitud en un Salida nocturna, en el que identificas algo positivo del día y luego encuentras algo por lo que estar agradecido. Puede impulsar este tipo de reflexión con preguntas como:

    • ¿Por quién estás agradecido hoy?
    • ¿En qué momento de hoy estás agradecido que sucedió?
    • ¿Por qué te sientes agradecido hoy?
  3. Comparte gracias. Anime a su hijo a expresar gratitud a al menos una persona con una llamada telefónica o una nota. Esto puede ser para un amigo o familiar en respuesta a algo, o puede ser para algún otro miembro de la comunidad. Pueden escribir una carta o hacer un dibujo para el cartero, el inspector del supermercado o un trabajador de la salud local para agradecerles su servicio. O pueden hornear galletas y dejarlas para aquellos que trabajan en el vecindario.
  4. Pónganse creativos. Decora un frasco de gratitud o haz un árbol de gratitud con una rama de afuera y agrega gracias hojas diaria.
  5. Inspira a otros. Pídale a sus hijos mayores que publiquen tres cosas por las que estén agradecidos en las redes sociales. Su gratitud será un estímulo para los demás y ahora han comenzado un círculo de agradecimiento.